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Fútbol argentino: ¿deporte o negocio?

  • Foto del escritor: gabriela
    gabriela
  • 9 nov 2018
  • 4 Min. de lectura

En el mundo del fútbol nos encontramos con distintas confederaciones.

La liga alemana se llama Bundesliga, la española es conocida como LFP, la italiana como Calcio, la francesa como la Ligue 1 y la de Inglaterra, la Premier League.


Si bien todas estas son competitivas en todo el mundo, nadie sabe quiénes serán los campeones, hasta el final de la temporada, en base a varios factores, que llevan a que cada año se corone a un campeón distinto.

En la actualidad, las instituciones más populares necesitan de una eficacia tanto deportiva como política, porque la puja por alcanzar la superioridad es cada vez mayor.

Ahora la pregunta es: ¿Qué hace grande a un club? Su hinchada; el nombre de sus jugadores; la capacidad de su estadio; su situación económica o solo números estadísticos, es decir que “la grandeza”, como la belleza, se encuentra en la mirada de quien observa o en el corazón de cada hincha o seguidor.

La política de AFA no deja de sorprender día tras día. La creación de la Superliga Argentina, sistema que busca emular a los principales torneos europeos en organización, generó una división entre clubes del fútbol nacional.

Asamblea realizada en AFA junto a los presidentes de los distintos clubes

Esto significa que se deberán dividir las autoridades según la categoría en la que se encuentren, por ejemplo la Superliga Argentina se encargará solo de los que están en Primera, y otra entidad lo hará del resto.

Ya sucedía mucho antes en Europa, por ejemplo en España la Liga Adelante maneja a la Segunda División, mientras que la BBVA administra y coordina a los ya ascendidos.

El dato más claro de la diferencia entre las cualidades de los clubes se da en el mercado de pases, entre los cinco más fuertes gastaron alrededor de 43 millones de dólares en jugadores.

El negocio es constante con diferencias muy marcadas, de un lado están aquellos que buscan un futuro en lo profesional-económico y de la vereda del frente, los que vuelven por el amor al deporte.

Estos últimos lejos de los millones, deciden pegar la vuelta y triunfar en el club que tanto aman, el delantero Lucas Barrios reciente campeón con Gremio, volvió para jugar con Argentinos Juniors, equipo del que surgió. Sorprendentemente con una exitosa carrera en Europa, Alberto “Tino” Costa se incorporó a San Martin de Tucumán, el cual no es ningún equipo de élite.

Alberto "Tino" Costa cuando jugaba en el Valencia de España

Mauro Zárate también entra en la categoría de apasionados por este deporte, que volvió de Arabia Saudita para jugar en el conjunto de Liniers, su casa Vélez Sarsfield. Estos tipos de clubes esperan la vuelta de sus ídolos y buscan invertir barato, para poder así cubrir agujeros y no caer en la zona de descensos.

Del lado de los “millonarios”, Boca Juniors; River Plate; Racing Club; Independiente de Avellaneda o San Lorenzo de Almagro, son considerados de esta manera, por la cantidad de dinero que invierten en sus jugadores y la cantidad de trofeos que poseen en sus vitrinas.

Los montos que manejan son tantos, que aparte de invertir en jugadores, les queda demasiada plata para cubrir los gastos internos.

Por ejemplo River Plate invirtió casi la mitad de esos 43 millones en cuatro refuerzos: El delantero Lucas Pratto por el que le pago a San Pablo U$S 14.200.000 y el arquero Franco Armani (le abonaron por la cláusula de rescisión a Atlético Nacional de Medellín U$S 3.800.000), entre otros.

Racing con 5 millones de dólares recuperó a una de sus joyas que salió de las inferiores Ricardo Centurión, también gastó en los defensores Donatti y Sigali.

El clásico rival de Racing, el Rojo de Avellaneda dejó mucho dinero en el club con la venta de Ezequiel Barco a Estados Unidos, con ese dinero no dudaron en poner U$S 4.200.000 por el ecuatoriano Fernando Gaibor y alrededor de U$S 2.300.000 por el delantero Brian Romero.

Boca Juniors, último campeón de la SuperLiga Argentina no gastó mucho, pero trajo nombres importantes, como los ex San Lorenzo Julio Buffarini y Emanuel Más, también sin dejar de lado el regreso de uno de sus hijos más amados por la hinchada, “Carlitos” Tevéz.

Estos clubes invierten en jugadores de categoría, que marquen una diferencia a la hora de jugar, ya sea por su calidad de juego o por estadísticas según el promedio de gol, pases correctos, atajadas, remates al arco y asistencias por partido.

Atlético Tucumán vs Boca Juniors

En cambio, conjuntos con menos presupuesto como San Martín de Tucumán, Atlético Tucumán, Unión de Santa Fe o Aldosivi son tapa constante de diarios y revistas porque últimamente están dando batacazos. Es conocido por todos que llegan al partido dando todo de sí, para lograr grandes resultados.

Ahora ¿Una mayor inversión garantiza victorias? Esto no parece ser así, debido a:

1- Los que se encuentran últimos en la tabla de posiciones, al jugar con garra y corazón, a veces logran dar vuelta el marcador.

2- Porque el aliento de la hinchada también juega un papel importante.

3- Porque el estado anímico de los jugadores y el apoyo de sus familias influyen a la hora de jugar.

Si bien los distintos factores demostrados anteriormente muestran que los primeros de la tabla pueden perder, no sucede todo el tiempo, porque por más que el otro club llegue con todos estos aspectos a favor, el que tenga jugadores de mayor calidad gana el partido.

En Argentina, cada encuentro se vive de una manera única, llena de especulaciones, pero siempre al final, termina siendo un show digno de ver.

Articulo de Opinión por Cabrera Terrazas Gonzalo

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